AUTOEVALUACIÓN
Autoevaluación inicial del gobierno de su Empresa
A lo largo de los años, muchas empresas familiares logran consolidar un proyecto empresario sólido, apoyado en la iniciativa del fundador, la confianza entre los socios y una fuerte vocación de continuidad.
Sin embargo, cuando la empresa crece, incorpora nuevas generaciones y aumenta su complejidad, los acuerdos informales dejan de ser suficientes. La familia empresaria comienza a necesitar estructuras de gobierno diferenciadas, acuerdos claros entre socios y procesos de decisión adecuadamente definidos.
Le proponemos realizar una autoevaluación básica y preliminar sobre el nivel de ordenamiento del gobierno y la planificación sucesoria de su empresa familiar. Asigne a cada afirmación un valor de 1 a 10, donde 1 significa “no está definido o implementado” y 10 significa “está claramente definido, acordado e implementado”.
1. Gobierno: contamos con un directorio u órgano de gobierno que trabaja activamente para asegurar la continuidad de la empresa, aprobando la estrategia, gestionando riesgos, fortaleciendo la gobernanza, incorporando talento y controlando el cumplimiento de las decisiones.
2. Participación de la familia en la empresa: hemos consensuado el nivel de involucramiento de los miembros de la familia en la empresa, distinguiendo roles, funciones, condiciones de incorporación, evaluación, retribución y proyección futura.
3. Propiedad y transferencia de acciones: hemos acordado entre los socios actuales y futuros los criterios, limitaciones y prioridades para la transferencia, venta o conservación de las acciones de la empresa familiar.
4. Vínculos familiares y prevención de conflictos: cuidamos la calidad de los vínculos entre generaciones y ramas familiares, contando con espacios de encuentro y criterios para prevenir y abordar conflictos.
5. Planificación sucesoria: contamos con un plan de sucesión integral que contempla el rol futuro de los predecesores, la continuidad del liderazgo, el gobierno y control de la empresa, el apoyo de la familia y la organización del patrimonio familiar.
Esta autoevaluación no constituye un diagnóstico definitivo. Es un primer punto de partida para identificar temas que pueden requerir conversación, ordenamiento y planificación.
Si esta autoevaluación le permite identificar temas que requieren mayor claridad, consenso o planificación, desde GPM & Asociados podemos acompañarlo en una conversación inicial de diagnóstico para ordenar prioridades y definir un camino de trabajo posible.
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